Cyberspace

Gadgets y Tecnologia

El Arte del Marketing. Smartphones de relativa utilidad



Esta vez toco un tema que hasta ahora no había tocado directamente y el cual tenía ciertas ganas de comentar: el negocio de los smartphones.

Si bien no puedo discutir su utilidad, sí que puedo criticar un aspecto de los mismos el cual nunca ha llegado a ser plenamente satisfactorio: los juegos. Aunque tanto en iOS como en Android hay auténticos pelotazos, lo cierto es que falta de esos referentes AAA que realmente tengan una inversión detrás y un buen apartado técnico que permita aprovechar la inversión en rentabilidad que se hace de los mismos. A pesar de ello, es curioso como dicha inversión, sin lugar a duda, se sigue realizando.

Cada año pasa lo mismo, Apple anuncia el iPad+iPod Touch+iPhone de turno, más potente más ligero y con la misma batería que convierte al dueño en un enchufe-dependiente. Digo por ser el caso más claro, pero la competencia hace 3/4 de lo mismo, no es que tenga afinidad/odio por ninguna marca concreta. Y todos los años pasa lo mismo: al conferenciante de turno se le llena la boca con los gigas de memoria que tendrá el dispositivo, con la velocidad de los procesadores, etc. Sin embargo, a la hora de encontrar una justificación para todo eso apenas aparecen un par de títulos que parecen aprovechar las capacidades del mismo, mientras se promete que “los futuros juegos” que aparezcan harán uso de la nueva resolución de la pantalla o de la velocidad del procesador, etc. Ninguno de esos juegos suele ser un prodigio jugable, y en algunos dichos títulos son ports a mayor resolución de juegos ya disponibles.

La verdad es que me parece una tremenda anomalía en el mercado de la tecnología (incluso en la filosofía de la ingeniería) dedicar tantos recursos y esfuerzos a algo que realmente no se utiliza. Dudo de que hayamos llegado a aprovechar siquiera la potencia de un iPhone 4 cuando vamos por el 5S, lo mismo digo para el Nexus de turno o la marca que sea. Los grandes pelotazos del mundo de los móviles son juegos que pueden moverse con la gama más baja actual y sin embargo cada año, en vez de mejorar cosas como el consumo o la batería, tenemos más y más hardware completamente innecesario e inútil.

Aunque a las empresas puedo entenderlas. Sacar un smartphone nuevo cada año y que sea revolucionario es imposible, lo que no entiendo es a los usuarios. Veo constantemente a gente por la calle con móviles cuya potencia es disparatadamente elevada teniendo en cuenta que dichos móviles rara vez son usados para nada que no sea mensajería, redes sociales, o el Candy Crush/Flappy Bird de turno. ¿Acaso compran esas personas ordenadores con lo último del mercado? Rotundamente no. Sin embargo, la percepción que hay del móvil es distinta, parece que sólo existen los últimos, los cuales son siempre los más caros e inútiles.

¿Llegará alguna vez el día que el mercado se de cuenta de que está pagando por cosas inútiles en el hardware de los smartphones? Es posible, pero mientras, no me queda sino felicitar a los departamentos de marketing de Samsung, Apple, Google y compañía, pues han conseguido que la gama de productos habitual de un smartphone sea la más alta, y por tanto, la más cara de todas. Y mientras, a seguir aprovechando al máximo la pantalla retina con Flappy Bird y Candy Crush, los benchmarks por excelencia del mercado.

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El Arte del Marketing. Smartphones de relativa utilidad



Esta vez toco un tema que hasta ahora no había tocado directamente y el cual tenía ciertas ganas de comentar: el negocio de los smartphones.

Si bien no puedo discutir su utilidad, sí que puedo criticar un aspecto de los mismos el cual nunca ha llegado a ser plenamente satisfactorio: los juegos. Aunque tanto en iOS como en Android hay auténticos pelotazos, lo cierto es que falta de esos referentes AAA que realmente tengan una inversión detrás y un buen apartado técnico que permita aprovechar la inversión en rentabilidad que se hace de los mismos. A pesar de ello, es curioso como dicha inversión, sin lugar a duda, se sigue realizando.

Cada año pasa lo mismo, Apple anuncia el iPad+iPod Touch+iPhone de turno, más potente más ligero y con la misma batería que convierte al dueño en un enchufe-dependiente. Digo por ser el caso más claro, pero la competencia hace 3/4 de lo mismo, no es que tenga afinidad/odio por ninguna marca concreta. Y todos los años pasa lo mismo: al conferenciante de turno se le llena la boca con los gigas de memoria que tendrá el dispositivo, con la velocidad de los procesadores, etc. Sin embargo, a la hora de encontrar una justificación para todo eso apenas aparecen un par de títulos que parecen aprovechar las capacidades del mismo, mientras se promete que “los futuros juegos” que aparezcan harán uso de la nueva resolución de la pantalla o de la velocidad del procesador, etc. Ninguno de esos juegos suele ser un prodigio jugable, y en algunos dichos títulos son ports a mayor resolución de juegos ya disponibles.

La verdad es que me parece una tremenda anomalía en el mercado de la tecnología (incluso en la filosofía de la ingeniería) dedicar tantos recursos y esfuerzos a algo que realmente no se utiliza. Dudo de que hayamos llegado a aprovechar siquiera la potencia de un iPhone 4 cuando vamos por el 5S, lo mismo digo para el Nexus de turno o la marca que sea. Los grandes pelotazos del mundo de los móviles son juegos que pueden moverse con la gama más baja actual y sin embargo cada año, en vez de mejorar cosas como el consumo o la batería, tenemos más y más hardware completamente innecesario e inútil.

Aunque a las empresas puedo entenderlas. Sacar un smartphone nuevo cada año y que sea revolucionario es imposible, lo que no entiendo es a los usuarios. Veo constantemente a gente por la calle con móviles cuya potencia es disparatadamente elevada teniendo en cuenta que dichos móviles rara vez son usados para nada que no sea mensajería, redes sociales, o el Candy Crush/Flappy Bird de turno. ¿Acaso compran esas personas ordenadores con lo último del mercado? Rotundamente no. Sin embargo, la percepción que hay del móvil es distinta, parece que sólo existen los últimos, los cuales son siempre los más caros e inútiles.

¿Llegará alguna vez el día que el mercado se de cuenta de que está pagando por cosas inútiles en el hardware de los smartphones? Es posible, pero mientras, no me queda sino felicitar a los departamentos de marketing de Samsung, Apple, Google y compañía, pues han conseguido que la gama de productos habitual de un smartphone sea la más alta, y por tanto, la más cara de todas. Y mientras, a seguir aprovechando al máximo la pantalla retina con Flappy Bird y Candy Crush, los benchmarks por excelencia del mercado.

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