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Infidelidad telefónica



Estaba leyendo el periódico Cinco Días, en su versión digital y me llamó la atención una noticia sobre la infidelidad de los consumidores hacia las operadoras de telefonía móvil, en el artículo se indican datos como que el 12% de los españoles cambia de operador en 11 meses, en el desarrollo de la noticia se argumentan motivos como la crisis, la guerra de precios, etc.., datos que no discuto, pero me gustaría añadir un motivo más el cabreo y el hartazgo que la inmensa mayoría de consumidores tienen con las operadoras, los motivos son varios, pero me centraré en el que considero verdaderamente importante, el que cabrea a la mayoría, las averías, quien no ha tenido una, quien no ha sentido esa sensación cuando te diriges a la tienda donde compraste tu terminal, maldiciendo tu mala suerte, no porque se ha averiado el teléfono, no, tu angustia es porque sabes que te vas a enfrentar al servicio técnico, ese juez implacable y totalmente parcial, que va a teñir de negro tu maravillosa relación con ese terminal telefónico de ultimísima generación que con tanto esfuerzo, nunca sabrán con cuanto, has comprado hace unos meses, esa caverna oscura y distante, a la que normalmente no se tiene acceso, sí, ese lugar donde nacen los argumentos en nuestra contra, inexplicablemente esgrimidos por una de las partes interesadas y auspiciada como siempre por la Administración, a la que se le llena la boca de palabras como regulación, protección, garantía, pero que, cuando toca enfrentarse a los poderosos se lava las manos.

No entiendo cómo se permite que el análisis del problema y la propuesta de reparación, la realice una de las partes, en este caso el vendedor, creo que la garantía, debería cubrir que el análisis de la avería fuera realizado por técnicos independientes y ajenos a las partes, solo de ese modo un consumidor se podría sentir protegido y a salvo de estas multinacionales prepotentes e indiferentes con quien las alimenta y contra las que nada podemos hacer, salvo el derecho a pataleo.

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